Noviembre 25, 2009

Medycsa Broker: Tú punto de encuentro.

Medycsa Broker quiere convertirse en punto de encuentro, de referencia en el mercado de la prevención  por diversos motivos entre ellos, nuestra visión de empresa: preservar, promover y mejorar la seguridad y la salud, aportando valor a las personas, entidades y accionistas mediante la prestación de servicios de ámbito nacional.

Por generar servicios diferenciados por su calidad, flexibilidad y capacidad de integración en las empresas y en la vida de las personas. Medycsa broker, nace con el ánimo de ser el punto de encuentro de todos los profesionales de la industria de intermediación: aseguradora, de consultoría laboral, fiscal o contable, financiera, etc…

Contamos para ello con la experiencia necesaria en el mundo de la Prevención, más de 25 años de servicio a las empresas de nuestro país. Satisfacemos las necesidades de nuestros Clientes y los tuyos por medio de una estructura nacional de servicios médicos y productos de vanguardia.

Medycsa broker es el complemento ideal para completar tú portfolio de productos y servicios necesarios para la fidelización de tú cartera de Clientes generando un servicio de valor y más completo, aportando un incremento de la productividad de la cartera y por tanto de tus ingresos . Con Medycsa como punto de encuentro ganamos todos…

Credibilidad, confianza, seguridad y tranquilidad ante sus clientes por confiar en una empresa con una sólida trayectoria profesional, y avalado por más de 4.500 clientes privados y públicos y más de 350 colaboradores en todo el territorio nacional y Portugal.

Con un portal de Internet donde podrá consultar on-line toda la información sobre su relación con Medycsa. Con herramientas para asesorar a sus clientes de manera continua de las necesidades de servicio, cambios normativos y otras necesidades. Comisiones calculadas proporcionalmente al negocio de clientes que nos aporte.

Noviembre 20, 2009

Factores de Riesgo Psicosociales.

Dra. Montserrat  Noriega de Francisco. Médico Especialista en Medicina del Trabajo. Técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales. Especialista en Ergonomía y Psicosociología Aplicada. Directora de Vigilancia de la Salud MEDYCSA, Servicio de Prevención Ajeno.

En la actualidad, no es posible hablar de patología laboral sin considerar las enfermedades relacionadas con los factores de riesgo psicosociales, que dan lugar a problemas, no sólo laborales, sino sociales, de salud pública y económica.

Hasta hace pocos años, las patologías laborales se ceñían al ámbito de las tecnopatías, toxicologías, aparatos locomotor y respiratorio o a las relacionadas con la dermatología, entre otras. Es a partir de los años ochenta y noventa cuando se comienza a hablar de carga mental como riesgo laboral.

Existen varios factores que contribuyen a que los riesgos psicosociales hayan pasado a un primer plano:

  • La evolución en la forma de trabajo, que ha pasado de ser, predominantemente, una actividad física a una actividad mental. Esto se traduce en trabajos más especializados con aumento de la presión de tiempo; además, el incremento del trabajo en equipo hace que la definición de los límites de los puestos de trabajo se difuminen predominando la multiplicidad de funciones, lo que produce mayor satisfacción a los trabajadores, pero es sin duda un factor estresante, debido a la dificultad de tener una carga de trabajo similar para cada periodo de tiempo.
  • Además, los riesgos psicosociales están muy ligados a la utilización de las tecnologías de la información, que facilitan al trabajador la autonomía y le dan mayor disponibilidad temporal, sin límites de horario, con mayores ritmos de trabajo.
  • Los riesgos psicosociales siempre han existido, pero es ahora cuando empiezan a tener trascendencia en los índices de absentismo laboral, ya que dan lugar a situaciones de Incapacidad Temporal de larga duración.
  • Son riesgos muy asociados al sector servicios, el predominante en nuestra sociedad y el que tiene mayor posibilidad de crecimiento. Un sector evaluado por la calidad del servicio que proporciona, conforme a complejas relaciones de trabajo regidas por la relación proveedor/cliente.
Podemos definir el concepto de factores de riesgo psicosocial como “aquellas condiciones que se encuentran presentes en una situación laboral y que están directamente relacionadas con la organización, el contenido del trabajo y la realización de la tarea, y que se presentan con capacidad para afectar, tanto al desarrollo del trabajo como a la salud (física, psíquica o social) del trabajador.
La carga mental o psíquica está relacionada fundamentalmente con dos aspectos: organización del trabajo y relaciones humanas.

Las patologías laborales relacionadas con el factor psicosocial más conocidas actualmente son el mobbing, el burnout y el estrés laboral, sin olvidar el trabajo a turnos, el teletrabajo o incluso la llamada patología del parado.

El término mobbing se utiliza para identificar una situación de acoso u hostigamiento que una persona o grupo ejerce sobre otra persona en el lugar de trabajo, de forma continua y durante un tiempo superior a seis meses. Este acoso ejerce gran ansiedad sobre el trabajador afectado que, junto con sentimientos de fracaso, frustración y baja autoestima, puede dar lugar a patologías muy graves, tanto psicosomáticas como depresivas, e incluso pueden llevar a la víctima al suicidio.
El burnout (o desgaste profesional), es un síndrome de agotamiento profesional crónico, despersonalización y baja realización personal, que ocurre más frecuentemente en las profesiones de ayuda (sanitarios, educadores, etc…).

Se trata de un trastorno adaptativo crónico que tiene para el trabajador que lo sufre tanto consecuencias laborales (insatisfacción, deterioro del ambiente laboral, absentismo…) como consecuencias familiares y sociales muy graves (incomunicación, hostilidad, ruptura familiar, aislamiento…).

En cuanto al estrés laboral, que podríamos definir como un desajuste entre la demanda del medio ambiente de trabajo y la capacidad del trabajador por hacerle frente, es un problema de tal calibre que en las últimas encuestas europeas sobre las condiciones de trabajo, se lo sitúa en el segundo lugar de los problemas de salud, después del dolor de espalda, afectando al 28% de los trabajadores.

Constatando este hecho, para la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el estrés relacionado con el trabajo supone más del 25% de las bajas laborales de dos o más semanas, con un coste anual muy por encima del asumible.

Es, por lo tanto, hora de empezar a mirar este problema con actitud preventiva: identificar el riesgo, valorarlo y adoptar las medidas para evitarlo; medidas preventivas, entre ellas:

  • Mejorar la comunicación dentro de la empresa (lo que lleva a organizaciones más sanas).
  • Evitar sobrecargas y subocupaciones (ajustar la demanda a los medios y a la cualificación personal).
  • Contar con el trabajador en la planificación del trabajo y toma de decisiones.
  • Potenciar la confianza en las relaciones personales, apoyo en compañeros y superiores.
  • Establecer una comunicación clara para gestionar los cambios organizativos.
  • Atender a los factores personales del individuo.
Desde la aparición de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es obligatorio evaluar los riesgos presentes en los puestos de trabajo, incluyendo los riesgos de carácter psicosocial. Para esta evaluación, MEDYCSA Servicio Prevención Ajeno cuenta con una metodología propia, que permite realizar un primer “screening” del clima organizativo y la situación psicosocial de la organización, para realizar, después, si procede, un estudio en profundidad del riesgo psicosocial, con el objetivo de prevenir, formar e informar a la población trabajadora.

 

Las patologías laborales relacionadas con el factor psicosocial han llegado a los Tribunales de Justicia, especialmente el mobbing.

Reciente Jurisprudencia va perfilando el criterio de que el acoso moral debe tener siempre unos perfiles objetivos: sistematicidad, reiteración y frecuencia, y al mismo tiempo, otros subjetivos: intencionalidad y el de la persecución de un fin, conseguir el perjuicio moral del otro. Gran parte de las sentencias desestiman las demandas por acoso moral al no darse todos los requisitos establecidos por la Jurisprudencia para el caso. También es difícil demostrar que la exclusiva causa de las secuelas que aparecen sea debida al trabajo.

Desde el punto de vista administrativo-legal, este tipo de patología es claramente profesional y da lugar a situaciones de Incapacidad Temporal. Debería ser considerada, por tanto, Accidente de Trabajo (ya que no está recogida en el R.D. 1995/1978, de Enfermedades Profesionales) siempre que sea éste el origen único de la aparición de la sintomatología.

Noviembre 20, 2009

Casos de éxito: Grupo Carrefour

El Grupo Carrefour es líder del sector distribución en España y ocupa el segundo lugar a nivel
mundial con intereses en Europa, América y Asia.

En España, Carrefour cuenta con más de 50.000 empleados repartidos en: 13 sociedades, 161
hipermercados, 87 supermercados, 78 estaciones de servicio, 81 agencias de viajes y 138 stands de
Finanzas y Seguros.

Desde febrero de 2006, Medycsa presta 140 servicios presenciales de Salud Laboral, contribuyendo a la consolidación del modelo de Vigilancia de la Salud (VS) elegido por el cliente (presencial) y garantizando el servicio a la totalidad de la plantilla; de forma presencial en un 74,5%  de los casos y en centros médicos Medycsa en el resto (25,5%).

Para prestar el servicio, Medycsa dispone de un servicio exclusivo de VS compuesto por más de 250 profesionales sanitarios especializados.

El concierto de las especialidades de VS e Higiene Industrial con Medycsa ha posibilitado la diferenciación clara y efectiva de dichos servicios al no tener participación alguna en otras coberturas, tales como la AT y la EC.

Con la prestación de este servicio, hemos aportado nuestra dilatada experiencia (más de 20 años) en el sector con soluciones a la medida y dotando al servicio de flexibilidad, agilidad y adaptabilidad. 

Noviembre 20, 2009

Formación: Universidad&Empresa.

Sin ningún genero de dudas, opino que Universidad y Empresa tienen objetivos diferentes y formas de aplicar los modelos de enseñanza de manera distinta, además considero que así debe de ser. y participo de las diferencias entre ambas:

“Por ser los ideales de la institución universitaria necesarios para el logro de un ordenamiento social que pueda denominarse con propiedadhumano, deberíamos empeñarnos por desplegar con originalidad un modelo dinámico de universidad que transmita esos ideales y así revitalizar la cultura contemporánea. Un modelo basado en el sentido humanista de la vocación universitaria, en el trabajo interdisciplinar, y en la aplicación de una flexibilidad prudente sobre las cuestiones organizativas.”

José María Bastero. Rector de la Universidad de Navarra.

Quizás el gran problema es que pensemos que la Universidad no debe de ejercer su papel social y generador de humanismo y ponerse al servicio de la empresa, seguramente este sería un gran error. y el principio del fin de la propia institución Universitaria. La empresa no participa de la necesidad de la formación, como un elemento de mejora personal o social del trabajador, la empresa solo ve la formación como una inversión a partir de la cual exige un retorno de la misma, bien en mejora de los procesos productivos, bien como forma de dinamizar los flujos de trabajo, bien como un incremento de los beneficios, en definitiva para la función empresarial la formación no es un gasto sostenible, es una inversión económica, es un elemento más de su cuenta de resultados financieros, y sin duda, ninguna, el e learning, es una forma de retornar, más veloz, los beneficios, conteniendo el gasto, costoso de la formación.

Otro elemento distintivo es la misión encomendada a la formación, en la empresa esta se ve como una fórmula de adquirir no conocimientos generales, sino de adquirir destrezas especializadas, para la obtención de mayores plusvalías, elemento antagónico con la formación que debe realizar la institución Universitaria, adquisición de conocimientos y formación de la persona, y por tanto utilización del e-learning, no como instrumento “abaratador” de costos, sino como una herramienta de socialización de la formación.

Por tanto centrémonos en la formación empresarial, y su estilo formativo.

El objetivo de toda acción formativa dentro de una empresa es el ser eficaz , adquirir destreza manual o intelectual , pero para ello es necesario haber definido una estrategia, un plan general a la vez que homogéneo en el que todas las piezas integrantes funcionen con los mismos criterios y política empresarial. En dicho plan deben haberse incluido todos los niveles y escalas en las que se divida la organización, a la vez que la formación y los conocimientos deben tener un esquema estructural bien definido, en el que cada función se corresponda con los conocimientos adecuados.

El primer paso para elaborar la formación empresarial, y es aquí en el diseño de procesos y prácticas formativas donde se marcan las diferencias entre la formación empresarial y la universitaria, es analizar las necesidades que se nos presentan, actuales o futuras, y a las que debemos dar solución a través de los programas de capacitación.

La formación debe basarse en los siguientes principios:

1.Globalidad, debemos ver a la empresa como un todo en el que las piezas deben encajar realizando cada una de ellas una función concreta, con criterios de sinergia e interrelación.

2.Homogeneidad, la misma visión global de la estructura, nos debe imprimir en la formación (y funcionamiento) una política de actuación homogénea guiada por los mismos principios y filosofía, creando espíritu de pertenencia.

3.Estructural, no todos tenemos las mismas aptitudes ni funciones dentro de la vida cotidiana, así tampoco las tenemos y realizamos en la vida profesional. Las funciones y responsabilidades se reparten, sería un verdadero caos, si todos tuviésemos asignadas las mismas tareas, así junto con cada función se atribuirán unos conocimientos y formación diferenciada, lo que ayudará al buen funcionamiento empresarial, el engranaje funcionará.

4.Pormenorizado, dentro de cada peldaño o estrato, las necesidades y problemas que se plantean son también distintos, por lo que es necesario abordar todas aquellas áreas y situaciones, ante las que se va a encontrar cada individuo.

5.Flexibilidad, el estancamiento no es un buen consejero ni compañero de viaje de ninguna empresa, los métodos pueden guiarse por una filosofía o línea empresarial prefijada, pero no deben dar la espalda a la realidad ni a los cambios dentro del mercado en los que se desarrolla. Los sistemas de formación siempre deben ir orientados a adaptarse a los cambios y adoptar formas y técnicas innovadoras.

Joseba Angulo.
D. Area Comercial y Marketing

Noviembre 20, 2009

Dermatosis Profesionales.


Dra. Arancha Santos Bertrán de Lis. Medicina del Trabajo. Medycsa.
Dra. Iluminada Pinedo Ramos. Especialista en Medicina del Trabajo. Medycsa.

Dentro de las dermatosis o enfermedades de la piel, las dermatosis profesionales u ocupacionales son las que están relacionadas directa o indirectamente con el trabajo. En castellano, el término más habitualmente empleado es el de dermatosis profesional, aunque, como en tantos otros terrenos científicos, la literatura anglosajona va imponiendo el término ocupacional.

Las dermatosis profesionales, desde el punto de vista médico, son aquellas afecciones de la piel en las que pueda demostrarse que el trabajo es su causa fundamental o al menos, un factor que contribuye a desencadenarlas. Desde el punto de vista jurídico, son “aquellas dermatosis que se encuentran recogidas en la legislación del país donde se trabaja”. En España está recogido en el Real Decreto 1995/1978 (B.O.E., 25 de agosto de 1978).

Pero aunque la Dermatología Profesional sea tardía en sus orígenes, está profundamente enraizada en todo lo que la Revolución Industrial trajo consigo e influida notoriamente por la emigración desde el campo a la ciudad. El obrero industrial está en la ciudad más cerca de las consultas especializadas y además la mayor complejidad de los procesos industriales hace que el número y variedad de sus riesgos sea mayor y más valorados que los de los trabajadores relacionados con otras actividades, como agricultura, ganadería, minería, pesca, trasporte u otros.

Es fundamental también la presión que ejercen las partes interesadas; el trabajador con el respaldo y defensa de sus organizaciones o sindicatos y el empresario con el apoyo muchas veces del capital. Esto determina una inevitable proyección política, paralela o trascendida de su proyección legal, que resultará diferente según sea la estructura política de cada país.
El objetivo fundamental de su estudio es llegar a conocer sus causas para poder evitarlas, e intervenir desde el punto de vista médico y laboral antes de que se establezcan lesiones crónicas que ensombrezcan el pronóstico.

Dermatitis y eczema son términos que se emplean con frecuencia en el mismo sentido, expresan una especial inflamación de la piel en la que la manifestación principal es la vesícula. El eczema es un proceso inflamatorio no febril ni contagioso que afecta a la epidermis y la dermis superficial, caracterizado por su forma y por el intenso picor que siempre lo acompaña y que puede estar causado por irritantes externos o por causas internas, a menudo no bien caracterizadas. Las dermatitis de contacto son el 80% de origen irritativo y el 20% restante corresponde a dermatitis de contacto alérgicas.

La dermatitis de contacto se localiza sobre todo en las manos e impide con frecuencia el trabajo del paciente. Por los repetidos contactos con la sustancia nociva, el eczema de las manos tiende de un modo particular a la cronicidad. Según datos de diversas procedencias, aproximadamente el 20% del eczema es de origen ocupacional.

La dermatitis de contacto irritativa se produce en el medio laboral debido a un grupo de las sustancias irritantes, agentes físicos o químicos que aplicados en una determinada concentración, durante un espacio de tiempo suficiente, son capaces de provocar una lesión o alteración a nivel celular. La dermatitis clínica hace su aparición cuando se ha agotado la capacidad regeneradora de la piel o cuando la penetración de las sustancias químicas desencadena una respuesta más intensa.

La dermatitis de contacto alérgica es una reacción inmunológica de la piel frente a una sustancia externa que actúa como antígeno. Es muy importante tener en cuenta los alérgenos que con mayor frecuencia afectan a una localización determinada y que tienen relación con la vida diaria más que con la vida laboral.

Para el diagnóstico del problema es indispensable conocer con exactitud el tipo de trabajo realizado, las sustancias manipuladas, la localización de las lesiones en la superficie corporal y si éstas se agravan con el trabajo. El diagnóstico de dermatitis de contacto irritativa de origen ocupacional se basa en los siguientes criterios:

  • Historia de exposición (contactos con agentes irritantes)
  • Apariencia clínica sugestiva de dermatitis de contacto irritativa (eritema macular, hierqueratosis, vesículas y fisuras)
  • Distribución anatómica de la dermatitis en las localizaciones con las que tiene contacto el irritante (distribución asimétrica en la dermatitis de contacto irritativa aguda)
  • Relación temporal entre la exposición y el comienzo de los síntomas (minutos u horas después de la exposición en la dermatitis de contacto irritativa aguda)
  • Ausencia de síntomas sistemáticos
  • Exclusión de exposiciones no ocupacionales como probables causas de dermatitis
  • La dermatitis mejora cuando se evita la exposición y se exacerba con las reexposiciones a los irritantes
  • Pruebas epicutáneas para alérgenos negativas
  • Exclusión de otros tipos de dermatitis (diagnóstico diferencial amplio, principalmente con dermatitis de contacto alérgica)

El diagnóstico de dermatitis de contacto alérgica de origen ocupacional se establece por los siguientes criterios:

  • Historia clínica relevante de contacto con alérgenos
  • Apariencia clínica sugestiva (aguda: inflamación con erosiones, vesículas y exudación; crónica: eritema y descamación asociado con liquenificación y escoraciones)
  • Distribución anatómica de la dermatitis (asimétricas en las agudas y simétricas en las crónicas)
  • Relación temporal entre la exposición y comienzo de los síntomas (24-48 horas post-exposición)
  • Ausencia de síntomas sistemáticos
  • Exclusión de exposiciones no ocupacionales como probables causas de dermatitis
  • La dermatitis mejora cuando se evita la exposición y se producen exacerbaciones con las reexposiciones a los alérgenos
  • Pruebas epicutáneas positivas para los alérgenos sospechosos y relevantes
  • Exclusión de otros tipos de dermatitis (diagnóstico diferencial amplio, principalmente con dermatitis de contacto irritativa)
  • Considerar la posibilidad de que sea una dermatitis aerotransportada, sobre todo cuando se afecten las zonas expuestas de la cara, cuello y dorso de las manos.
En todas las profesiones existe el riesgo de aparición de dermatosis profesionales, tanto de origen alérgico como irritativo, pero en algunas de ellas, por el número de trabajadores o por los productos que utilizan, tienen una mayor incidencia. Describiremos algunas de estas profesiones a modo de ejemplo:
Construcción y obras públicas
Dentro de este epígrafe se engloba un gran número de profesionales (albañiles, yesistas, encofradores, carpinteros, etc.) que trabajan tanto en la construcción de casas como de obras públicas. El principal causante del eczema es el cemento. La acción mecánica de las partículas de sílice produce microtraumatismos en la piel, la causticidad de la caliza y los silicatos del cemento alteran el manto ácido de la piel (mecanismo de defensa); además el cemento tiende a retener agua originando sequedad de la piel que, junto con su acción calórica, producen abrasión de la piel, condicionando una dermatitis irritativa, favoreciendo la penetración de sustancias sensibilizantes como el cromo y otros metales contenidos en el cemento que pueden causar de forma sobreañadida eczema alérgico. Otras posibles causas de eczema alérgico son algunos componentes de la goma de guantes y botas utilizadas como medida de protección.

Profesiones sanitarias
Se incluye en este grupo a todos los trabajadores que tienen como misión común promover o conservar la salud (médicos, enfermeros, auxiliares, empleados en los servicios de alimentación, conservación y mantenimiento en instituciones sanitarias, así como los trabajadores de la industria farmacéutica). Los irritantes más frecuentes son los jabones desinfectantes, los antimicrobianos, los solventes, el material de laboratorio y el formol. Las enfermeras y el personal de quirófano, por los lavados repetidos que efectúan y el uso de múltiples productos antimicrobianos, son los que con más frecuencia presentan dermatosis profesionales irritativas.

Metalúrgicos
En esta profesión la causa de la dermatitis puede ser los diferentes metales utilizados pero también otros productos manipulados, como aceites de corte. Cuando los metales son cortados se genera gran cantidad de calor de forma que es necesario añadir fluidos refrigerantes para evitar que la pieza metálica se funda. La mayoría de las dermatitis por fluidos de corte de metales son irritativas, pero puede desarrollarse alergia a algunos componentes de estos fluidos como el formaldehído, trietanolamina usada como emulsificante, bactericidas, antioxidantes, etc.
Peluquería
Sin duda, es la profesión en la que hay una mayor incidencia de dermatosis de contacto profesional en mujeres. Son muchos los productos manipulados (jabones, champús, líquidos de permanente, tintes, etc.) con capacidad irritante y pueden ocasionar, sobre todo en las aprendices, dermatitis irritativas favorecidas por la humedad y los champús de los lavados frecuentes de cabeza. Más tarde pueden desarrollar una sensibilización a alguno de los numerosos productos con los que entran en contacto, como son el níquel de los objetos metálicos (pinzas, tijeras), los tintes de oxidación permanentes o semipermanentes (por su contenido en p-fenilendiamina), decolorantes del cabello conteniendo persulfatos, o tioglicolatos en onduladores permanentes del cabello.
Trabajos en contacto con plantas
Los profesionales más afectados en este grupo son: jardineros, empleados de viveros o tiendas de flores, carpinteros y horticultores. Existe un gran número de plantas y maderas con capacidad irritante, así como insecticidas, herbicidas, abonos, serrín y conservantes de la madera.

Agricultura y ganadería
Los irritantes más frecuentes son los agentes químicos, como pesticidas, jabones, productos de limpieza de cuadras y de recipientes de leche, gasóleos, plantas y secreciones de animales.

El mejor tratamiento de un eczema de contacto alérgico o irritativo es evitar la exposición al agente causal. En ocasiones esto supone el cambio de actividad laboral. Cuando esto no es posible, debe minimizarse el contacto al máximo utilizando medidas de protección adecuadas.
En este sentido es importante conocer, en el caso de protección para las manos (localización más frecuente de la dermatosis profesional) el tipo de guante adecuado para cada trabajo. Por ejemplo, los guantes de vinilo son útiles en la mayoría de los casos pues son impermeables a la mayoría de productos excepto cetonas, y en el caso de los guantes de látex es necesario tener en cuenta que pueden producir a su vez reacciones alérgicas.
Cuando en determinados trabajos no es posible el uso de guantes como medidas de protección, puede recurrirse a las denominadas cremas barrera, aunque no siempre son eficaces. Si a pesar de todo continúan los brotes de dermatitis habrá que recurrir al tratamiento farmacológico que pautará el Dermatólogo o el Médico del Trabajo.

La evolución de los pacientes con eczema profesional es muy variable. Cuando el diagnóstico es precoz y la dermatitis es causada por una sustancia fácilmente evitable, el pronóstico es excelente, con resolución completa del eczema. Sin embargo, a veces la sustancia que produce el problema es ubicua, como es el caso del níquel, por lo que es realmente difícil eliminar completamente el contacto con dicho metal. En otros casos, la cronicidad de las lesiones tras muchos años de exposición laboral empeora el pronóstico. Las dermatosis profesionales en trabajadores de la construcción son frecuentes, debido a que operan en un medio en el que la protección no pueden realizarse de forma correcta y son difícilmente controlables por el frecuente cambio de lugar de trabajo y empresa. En estos trabajadores de la construcción, si son diagnosticados precozmente, la separación del trabajo suele suponer la remisión, pero cuando el diagnóstico se realiza al cabo de muchos años de sufrir el eczema, suelen persistir los brotes de dermatitis aun después del cambio de profesión.

Como conclusión debemos insistir en que se deben cumplir las recomendaciones o normas escritas sobre manipulación de productos, contar con personal cualificado que instruya sobre procedimientos de seguridad y aumentar la inversión en medidas de protección. Estas recomendaciones básicas para empresarios y trabajadores ayudan a prevenir las dermatosis profesionales en los lugares de trabajo.

Noviembre 20, 2009

Embarazo y actividad laboral.

Paloma García , Adela Cañas  y Rosana Blázquez .

Área de Salud Laboral de Medycsa.

La incorporación de la mujer al mercado laboral ha motivado uno de los cambios sociales más importantes de los últimos años. Muchas mujeres trabajan durante el embarazo y, muchas  reanudan su actividad laboral durante la lactancia. La gestación y el trabajo no son incompatibles pero sí, y debido a los cambios fisiológicos, anatómicos y psicológicos que tienen lugar en el organismo femenino durante el embarazo, la mujer trabajadora adquiere especial sensibilidad ante condiciones y factores de riesgo de su puesto de trabajo que en otras circunstancias serían considerados como aceptables.

La norma europea sobre Protección de la Seguridad y Salud en el trabajo de las trabajadoras en situación de maternidad que hayan dado a luz recientemente o en periodo de lactancia, la Directiva del Consejo de Europa 92/85/CEE, ha sido parcialmente traspuesta a nuestra normativa mediante la redacción del artículo 26 de la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) modificado por la Ley 39/99 para promover la conciliación entre la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras, previendo que en los supuestos de maternidad en los que por motivos de salud de la madre o el feto se haga necesario un cambio de puesto de trabajo y este cambio no sea posible, se declare a la trabajadora en situación de riesgo durante el embarazo. Esta ley  también introduce modificaciones en el Real Decreto Legislativo 1/1994 por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, que en su artículo 38 crea la nueva prestación de riesgo durante el embarazo, con la finalidad de proteger la salud de la mujer trabajadora embarazada y/o en periodo de lactancia. La Ley 39/99 modifica el ET, definiendo la suspensión de contrato con reserva de puesto de trabajo en el supuesto de riesgo durante el embarazo.

La prestación por riesgo durante el embarazo se concede cuando existe un riesgo especifico reconocido en su puesto de trabajo y no es técnica ni objetivamente posible un cambio del mismo, o no pueda razonablemente exigirse por motivos justificados.

No se protegerán los riesgos o patologías que puedan incidir negativamente en la salud de la trabajadora o el feto, cuando no estén relacionadas con el trabajo. La prestación económica por riesgo durante el embarazo consiste en un subsidio equivalente al 75% de la base reguladora, y se gestionará por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

La normativa reguladora de la LPRL determina las obligaciones del empresario en lo que se refiere al deber de protección de los trabajadores a su servicio. Entre las principales funciones es necesario realizar una evaluación de riesgos laborales a los que puedan estar expuestos sus trabajadores (art. 16); efectuar una planificación de la acción preventiva; asegurar la Vigilancia de la Salud de su personal (art. 22); proporcionar a los trabajadores una información sobre los riesgos y medidas preventivas (art. 18), y ofrece una formación adecuada al puesto de trabajo.

Una fase de la evaluación de riesgos consiste en la identificación de las categorías de trabajadores: trabajadoras embarazadas, que hayan dado a luz recientemente o en período de lactancia. El artículo 29.2.6 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece la obligación de los trabajadores de cooperar con la empresa para que ésta pueda garantizarles unas condiciones de trabajo seguras y que no entrañen riesgos para su seguridad y salud. A pesar de esto, la trabajadora no tiene obligación de comunicar su estado de embarazo a la empresa.

Según lo anterior podemos sacar las siguientes conclusiones:

  • En caso de no haber comunicación no se puede imputar a la empresa el no haber tomado las medidas preventivas oportunas.
  • Es importante recalcar la obligación del empresario de informar detalladamente sobre los posibles riesgos en la trabajadora si se produce un embarazo con el fin de evitar las consecuencias derivadas de la falta de comunicación de dicho estado.

Estudios recientes señalan que los servicios médicos del trabajo son informados muy tarde de la existencia de un embarazo. Se deben crear canales eficaces de información entre los responsables de prevención y las trabajadoras con el fin de poder determinar las acciones posteriores.

La comunicación de la situación de embarazo se puede realizar:

  • Mediante un informe del Servicio Público de Salud que asista a la trabajadora. Este informe es necesario para gestionar las prestaciones económicas por maternidad.
  • Directamente por parte de la trabajadora. Esta comunicación puede ser directa a la empresa o a través del servicio de prevención.

Pueden plantearse dos situaciones:

  • En la evaluación inicial de riesgos se han tenido en cuenta las posibles situaciones de embarazo. En tal caso se ha aplicado completo el artículo 16 de la LPRL que dice que la acción preventiva se realizará teniendo en cuenta la naturaleza de dicha actividad y la relación con quiénes están expuestos a riesgos especiales. El artículo 4.1.b delReglamento de los Servicios de Prevención (RSP) establece que en la evaluación de riesgos se tendrá en cuenta la posibilidad de que el trabajador o trabajadora que lo ocupe sea especialmente sensible, por sus características personales o estado biológico conocido, a alguna de dichas condiciones.
  • No se han tenido en cuenta las situaciones en la evaluación inicial de riegos. En tal caso se procederá a la revisión de dicha evaluación, de acuerdo con el artículo 4.2 del RSP.

Una guía para la evaluación de riesgos considerados como peligrosos para la salud o la seguridad de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en período de lactancia incluye, siguiendo la Comunicación de la Comisión Europeaal respecto (COM-2000-0466. Bruselas 5-10-00) y la Directiva 92/85/CEE (Anexos I y II):

  1. RIESGOS GENERALES:
    1. Fatiga mental y física y tiempo de trabajo
    2. Posturas forzadas
    3. Trabajo en altura
    4. Trabajo en solitario
    5. Estrés profesional
    6. Actividades realizadas de pie
    7. Actividades realizadas en posición sentada
    8. Ausencia de zonas de descanso y otras instalaciones similares
    9. Riesgo de infección o de enfermedades del riñón como resultado de instalaciones sanitarias poco adecuadas
    10. Peligros derivados de una alimentación poco apropiada
    11. Peligros derivados de instalaciones poco apropiadas o de la ausencia de las mismas. Es recomendable reducir, o incluso suprimir, en caso necesario, la turnicidad o la nocturnidad; disminuir el tiempo de exposición a trabajos pesados y aumentar la frecuencia de las pausas; tener la posibilidad de descansar tumbadas en condiciones adecuadas (RD 486/1997. Anexo IV, A3) evitando largos períodos en bipedestación o en posición sentada; poder pedir ayuda en los trabajos solitarios; evitar movimientos repetidos y posturas forzadas, y no realizar trabajos en alturas.
  2. AGENTES FÍSICOS:
    1. Choques, vibraciones o movimientos
    2. Ruido
    3. Radiaciones ionizantes
    4. Radiaciones electromagnéticas no ionizantes
    5. Frío o calor extremos
    6. Trabajo en atmósferas de sobrepresión elevada.También es importante evitar la exposición a vibraciones transmitidas a cuerpo entero, especialmente a bajas frecuencias (Directiva 2002/44/CE: niveles de exposición), o a choques o sacudidas en la parte inferior del cuerpo; adoptar las medidas necesarias para no rebasar los límites de ruido establecidos en RD 1316/1989, sin olvidar que la protección auditiva individual de la trabajadora no protege al feto; la dosis efectiva de exposición a radiaciones ionizantes no debe exceder 1mSv y no se autorizará la participación en exposiciones especialmente autorizadas a las mujeres embarazadas que puedan sufrir contaminación corporal (RD 783/2001); adoptar las medidas de salud y seguridad necesarias para reducir al mínimo la exposición a radiaciones electromagnéticas no ionizantes (no puede excluirse que la exposición a tratamientos de onda corta, soldadura de plásticos o vulcanización de adhesivos, pueda aumentar el riesgo para el feto), evitar la exposición a calor o frío excesivos y prolongados. El Anexo II prohíbe los trabajos en atmósferas de sobrepresión elevada (locales a presión, submarinismo,…).
  3. AGENTES BIOLÓGICOS:
    1. De los grupos 2, 3 y 4 (RD 664/1997) o que provocan abortos o lesiones físicas o neurológicas en el feto.
      Es necesario extremar las medidas de prevención y contención ante exposiciones predecibles y controladas, evaluando si las condiciones de trabajo son o no adecuadas para la embarazada, teniendo en cuenta que ciertas medidas pueden ser inconfortables o estresantes para ella; evitar la exposición cuando dicha exposición sea difícil de prever y/o el agente no esté identificado; extremar siempre las medidas higiénicas; prevención primaria mediante vacunación cuando exista vacuna eficaz, o mediante otras medidas de preexposición eficaces (considerar las contraindicaciones relativas a la administración de vacunas durante el embarazo). Está prohibida la exposición a Toxoplasma y virus de la rubéola, salvo si existen pruebas de que la trabajadora está suficientemente protegida contra estos agentes por su estado de inmunización (Anexo II).
  4. AGENTES QUÍMICOS:
    1. Sustancias etiquetadas con las frases R40, 45, 46, 49, 61, 63 y 64
    2. Preparados etiquetados sobre la base de la Directiva 83/379
    3. Mercurio y su derivados
    4. Medicamentos antimitóticos
    5. Agentes químicos con peligro de absorción cutánea conocido
    6. Monóxido de carbono
    7. Plomo y sus derivados
    8. Agentes químicos y procedimientos industriales enumerados en el Anexo I de la Directiva 90/394/CEE. Deben tomarse las medidas necesarias para evitar su exposición. En el Anexo II se prohíbe la exposición al plomo y sus derivados.
  5. CONDICIONES DE TRABAJO:
    1. Manipulación manual de cargas
    2. Riesgos por movimientos y posturas
    3. Desplazamientos dentro o fuera del establecimiento
    4. Trabajos con equipos de pantalla de visualización
    5. Equipos de trabajo y equipos de protección individual (incomodidad, inadaptación)Se debe eliminar o reducir en lo posible la carga de trabajo, especialmente en lo que se refiere al manejo de pesos y posturas forzadas; es aconsejable que la trabajadora pueda cambiar de posición con cierta frecuencia; impartir formación sobre cómo adoptar una postura correcta, manejar cargas, evitar posturas forzadas, etc. Con respecto al trabajo con equipos de pantalla de visualización, no hay evidencias científicas que la exposición a las radiaciones electromagnéticas que emiten conlleven un aumento del riesgo para abortos o malformaciones fetales, por lo que no es necesario adoptar ninguna medida especial de protección (sí considerar los riesgos ergonómicos). En el Anexo II se prohíben los trabajos de minería subterráneos.

Por último, también hay que considerar la existencia de aspectos del embarazo que pueden requerir adaptaciones de la organización del trabajo. Como ejemplo:

  • Náuseas por la mañana relacionadas con el trabajo en el turno de mañana; exposición a olores fuertes o desagradables (ventilación insuficiente), y desplazamientos-transporte.
  • Dolores de espalda por bipedestación mantenida, manipulación manual de cargas y postura.
  • Varices, otros problemas de circulación y hemorroides. Molestias causados por permanecer de pie o sentada durante periodos prolongados.
  • Visitas frecuentes/urgentes a las instalaciones sanitarias: proximidad/disponibilidad de instalaciones de descanso, higiene, dificultad para dejar el puesto/el lugar de trabajo.
  • Aumento de volumen: utilización de ropa de protección y equipos de trabajo, trabajo en espacios reducidos o en alturas.
  • La destreza, la agilidad, la coordinación, la rapidez de movimientos o la capacidad de alcanzar objetos pueden empeorar debido al aumento de volumen; adoptar determinadas posturas, por ejemplo, inclinarse, estirarse, etc.; manipulación manual o problemas derivados del trabajo en espacios muy reducidos.
  • Cansancio/estrés: horas extraordinarias, trabajo nocturno, ausencia de pausas para descansar, tiempo de trabajo excesivo o intensidad de trabajo.
  • Equilibrio: problemas derivados del trabajo en superficies deslizantes o mojadas.